De Mundaka a Urkiola por el Urdaibai bird center, Aulesti y Mañaria
Del mar a la montaña en 5 pasos

AGUA
abril 2024
1. Mundaka
El muelle del recoleto puerto de Mundaka tiene memoría de corsarios y vistas a una de las mejores olas izquierdas del planeta. Las calles empedradas, los parques y las playas, tanto la de la propia bahía como las cercanas de Laga y Laida, invitan a quedarse aunque no se sea amante del surf. Pero nuestro destino es alejarnos de la espuma del mar para acercarnos a la montaña.
Así que salimos a la carretera y giramos hacia nuestra izquierda, dirección Gernika. Pasamos por Portuondo y Busturia antes de llegar a la rotonda que nos evitará entrar en Gernika y seguiremos la indicación hacia Lekeitio.
Pasaremos por Kortezubi, donde se encuentran el Bosque pintado de Oma y la Cueva de Santimamiñe y sus pinturas rupestres. Pero dejaremos la visita para otro día.
2. Urdabai bird center
Pocos kilómetros más adelante, a mano izquierda, veremos
la indicación del bird center. Merece la pena dedicar tiempo a la observación de las aves de la marisma, incluso pasear entre el carrizo, el centro le ofrece todo tipo de recursos y guías.
De regreso a la ruta, continuamos hacia Lekeitio, pasando junto a las canteras de Ereño y, en el cruce de Solarte, en lugar de descender hacia Lekeitio, tomamos la dirección Okamika entre prados, colinas y bosques.
3. Aulesti
Llegaremos a Aulesti, cuna de pelotaris, con su trazado medieval y palacios severos. Sentido a Markina pasaremos a la sombra de la ermita de Santa Eufemia, referente de la zona desde su altozano rocoso.
Pasamos por la villa de Markina-Xemein, por la que pasearemos en otra ocasión, enfilamos el alto de Trabakua hacia Durango, en cuyo casco urbano tampoco entraremos, encarar la nacional hacia Vitoria-Gasteiz.
4. Mañaria
Veremos la carretera estrecharse en Izurza y, pronto, la indicación para Mañaria. Se trata de un núcleo rural entre canteras de caliza y bajo las moles del Mugarra y el Untzillaitz, que dominan las vistas.
Es el momento de tomar un refrigerio escuchando el coro de balidos y cencerros.
5. Urkiola
Resta retornar a la carretera y ascender, con precaución, por la retorcida carretera que conduce a urkiola.
El paisaje le sorprenderá en cada curva. La subida es corta y aguarda una zona de aparcamiento, un centro de interpretación, el santuario y sendas entre el hayedo que esconden neveros, miradores y las vistas del Anboto.
Se puede sentir un viento antiguo y misterioso. No se imponga tiempos.
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