Curiosidades del Casco Viejo de Bilbao

AIRE
enero 2026
LA MURALLA INVISIBLE, UNA BALDOSA DESDE LA QUE SE VE A LA VIRGEN Y UNA HUCHA EN LA CALLE
El Casco Viejo de Bilbao constituye el corazón de la ciudad. La villa nació en esa zona, determinada por un meandro de la ría, un puente y un puerto fluvial. Desde ahí creció, ganó vigor, se extendió hasta devorar los municipios vecinos de Begoña, Abando y Deusto – hoy populosos barrios- y es en su intrincada malla urbana llena de sabor donde sigue latiendo.
No la verán al pasear, pero la ciudad tuvo su muralla durante siglos.
Según el historiador Aitor González, se extendía a lo largo de 964 metros con 7 metros de altura y un espesor de más de metro y medio.
Arrancaba en la calle Somera, recorría la Ribera, entraba por la calle Pelota, pasaba por Perro, Lotería, Banco de España, Santos Juanes, donde se abría el famoso Portal de Zamudio, y cerraba su perímetro en la citada calle Ronda. Contaba con 12 puertas y dos portillos.
El crecimiento de la ciudad obligó a derribar tramos pronto, en el siglo XV. Y desapareció en el XVIII. ¿Del todo? No. Sus vestigios son visibles en el interior de la iglesia de San Antón. Y también en los muros del número 13 de la calle Ronda, que se llama así porque sobre ella vigilaban (“hacían la ronda”) los soldados que guardaban la villa. O al principio de Artekale, donde una hornacina recuerda el lugar donde se ubicaba una de las puertas de la muralla.
La calle Pelota se llama así porque los últimos paños de muralla que permanecieron en pie sirvieron de frontón espontáneo durante mucho tiempo. Y se disputaban tremendos partidos de pelota.
Donde esta calle confluye con Santa María se levanta un precioso palacio barroco con una llamativa fachada. Lo verán ustedes porque es uno de los puntos con más y mejor ambiente de Bilbao a cualquier hora. Se trata del palacio Yohn, que tiene su propia historia, y que hoy sirve de centró cívico municipal. Su vientre guarda más vestigios de la muralla.
Frente al palacio, en el cantón de Pelota con Santa María, aparece una baldosa evidentemente distinta al resto del pavimento. Quien se ponga en pie sobre esa baldosa, con la espalda pegada a la pared no solo verá la bonita hornacina de la virgen de Begoña en la fachada del palacio. Más allá, recortada contra el cielo, distinguirá la espadaña de la lejana basílica de Begoña.
Es el único punto del Casco Viejo desde el que se obtiene tal vista.
Justo en el muro sobre la baldosa se abre una ranura con una inscripción. Es la ‘Hucha Txikitera’.
Existe la tradición de que las cuadrillas que salen a tomar algo por la zona echen el resto del último ‘bote’ común de la jornada a esa hucha. Lo recaudado se recoge y contabiliza anualmente antes de destinarse a causas benéficas.
TXAKOLI BALLANO
RESTAURANTE
Comida tradicional vasca. Especialidad en pescados y carnes. Producto local de temporada.
RIO OJA
RESTAURANTE
Tradicionales «Cazuelitas Vascas «, carnes y pescados.
Calle Perro 4 – Casco Viejo
Tel : 944 150 871
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