Abandoibarra, un paseo entre obras de arte en Bilbao

TIERRA
octubre 2024
El Paseo de Abandoibarra permite ir caminando junto a la ría desde el ayuntamiento de Bilbao hasta el palacio de la música y congresos Euskalduna pasando junto al Guggenheim.
Pero, en realidad es mucho más que un paseo. Se trata de un parque alargado. Y de un museo al aire libre.
Hace 25 años, los casi 50.000 metros cuadrados por los que el Paseo de Abandoibarra se extiende junto a la ría en el mismo centro del Bilbao actual eran un amenazante aglomerado de instalaciones portuarias, fábricas, talleres y vías de tren. Carbonilla, humo, óxido y gruñidos de máquinas.
Hoy, esa zona alberga arbolados y jardines. La gente pasea, lee sentada en los bancos, contempla la propia ciudad. O admira las obras de arte que enriquecen el recorrido diseñado por el urbanista Javier López Chollet.
ARQUITECTURA
Además del propio Guggenheim, fascinante obra arquitectónica de Frank Gehry, el paseo cuenta con la Torre Iberdrola, de César Pelli, el Palacio Euskalduna, de Federico Soriano y Dolores Palacios o la sede de la universidad pública, Bizkaia Aretoa, del arquitecto Álvaro Siza.
Además, permite disfrutar de las vistas, en la otra orilla, del campus de la Universidad de Deusto, que aúna edificios construídos desde inicios del siglo XX hasta el siglo XXI. Junto al campus, los jardines y palacios del siglo XIX conocidos como Casas de la Cava.
Puentes como Zubi Zuri, de Calatrava; la pasarela Pedro Arrupe, de José Antonio Fernández Ordóñez, o el viejo Puente de Deusto, levadizo hasta 1995 para permitir el paso de los buques, también tienen interés.
ESCULTURA
Pero la potencia de la obra escultórica que jalona el paseo merece mención aparte. Desde el ayuntamiento hacía Euskalduna aparecen en primer lugar las Sirgueras, de Dora Salazar. Se trata de un grupo escultórico que reivindica la importancia del trabajo de las mujeres que remolcaban embarcaciones a lo largo de la Ría.
Unos pasos más adelante, la ‘Puerta de los Honorables’, de Casto Solana, es un monumento al político socialista Ramón Rubial.
Ya en el Guggenheim ‘El gran árbol y el ojo’, de Anish Kapoor, formado por 73 esferas reflectantes, se encuentra tras la ‘Fuente de fuego’, de Yves Klein, y de ‘Niebla’, de Fujiko Nakaya, escultura atmosférica que flota sobre el estanque del museo.
Al lado queda, la ‘Mamá’, de Louise Bourgeois, una gigantesca araña de bronce.
Los ‘Arcos rojos’, de Daniel Buren, cubren parte de la estructura del Puente de la Salve y se iluminan durante la noche.
MAS ESCULTURA
Al avanzar, sale al paso ‘Maia’, de William Tucker (El Cairo, 1935), una pieza de bronce de 3,5 toneladas y 3 metros de altura, llena de protuberancias.
Y el ‘Explorers book’, de Anthony Caro, una escultura de acero y hormigón con restos de anclas de barco.
Mientras, la ‘Judith‘ de Markus Lüpertz, realizada también en bronce, representa a la viuda del Antiguo Testamento que decapitó a Holofernes.
‘Begirari IV‘, de Chillida, emerge vertical en la misma zona, con sus cavidades casi en lo más alto de sus 7 metros de acero.
Puede pasar desapercibida ‘11 piezas’, de Ulrich Rückriem, pero el conjunto de granito y losetas, que es preciso detectar, propone un un misterioso código.
‘Sitio y lugares’, de Ángel Garraza, ofrece una experiencia distinta. Se trata de dos compactas piezas de hormigón alicatado con baldosines cerámicos que toman su forma de los tradicionales kaikus, recipientes pastoriles de madera utilizados antiguamente para cocer la leche o fabricar quesos, pero agigantada.
’A la deriva’, de José Zugasti, ya junto al Palacio Euskalduna, está constituida por aros de acero compacto que simulan un muelle deshaciéndose.
Ya en el estanque del palacio, la ‘Terpsícore’ de Salvador Dalí.
Al otro lado del edificio, impresiona el ‘Dodeclathos’ de Vicente Larrea con sus 72 toneladas de hierro.
No queda más que pasar bajo ‘Carola’ la única grúa del extinto astillero que ocupaba el lugar en el que ahora lucen el Euskalduna y el Itsasmuseum.
Y seguir el paseo ¿Hacia Olabeaga? ¿O hacia Deusto? Ambos merecen la pena.
INDIAN
Terraza frente a los acantilados. Espectacular barra de pintxos.
Playa de Arriatera – Sopelana
ZURETZAT
BAR RESTAURANTE
Restaurante familiar con gran barra de pinchos, cazuelitas y exquisitas rabas. Cocina abierta de 12 a 22h
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